Cómo trabajo

Cómo trabajo

Acompaño y atiendo a las personas en base a mi estilo, formación y experiencia. Ser partícipe de tantas vivencias personales y diferentes amplía día a día mi mirada y enriquece mi labor

 Tú eres protagonista

Defino mi acompañamiento profesional como “artesanal” y “hecho a medida” porque me centro siempre en la persona comprendiendo sus características, atendiendo los detalles e interviniendo según sus necesidades, ritmo, historia y momento actual.

Promuevo la sanación profunda desde el diálogo terapéutico y la reflexión psicológica, combinados con técnicas y ejercicios que favorezcan el pensamiento creativo, la mirada positiva y el aprendizaje durante todo el proceso. 

Los objetivos terapéuticos son elaborados codo a codo y el camino se orienta hacia el encuentro interior, el equilibrio y la vivencia de cambios y mejoras sustanciales según sus posibilidades y circunstancias.

Mantengo siempre una mirada integradora (mente/cuerpo/emociones), incluyendo todos los aspectos implicados: mentales, conductuales, físicos e interpersonales, sin descuidar el aspecto espiritual, que cada uno/a entiende y vive a su manera.

Utilizando mi experiencia, saberes e intuición me propongo como acompañante en el camino y guía en las dificultades, pero en ningún caso juzgo ni tomo decisiones en la vida de las personas. En cambio, favorezco su autonomía y confianza porque apuesto desde el primer momento en su capacidad para evolucionar siempre que se comprometa consigo mism@ y con su trabajo interior.

Técnicas y herramientas

Me baso en la Psicología Humanista dando fundamental importancia a la subjetividad de cada un@, a su libertad, y a su capacidad de avanzar hacia la autorrealización. Para ello, además del diálogo terapéutico centrado en la persona que me consulta, utilizo de una manera ecléctica e integradora otras teorías y herramientas prácticas en las que me he formado y puedan ser de utilidad en cada caso:

Algunos recursos que suelo utilizar: Constelaciones familiares individuales (con muñecos) y grupales.    Recursos psicoanalíticos (freudianos y junguianos).   Registros y técnicas cognitivo-conductuales.   Terapia de la escritura.   Análisis del árbol genealógico.   Ejercicios y técnicas corporales de respiración y de relajación.   Visualizaciones.   Análisis de los sueños.    Mindfulness.  Proyecto sentido, etc.

Cada sesión es una invitación a conocerse más y descubrir algo nuevo en el proceso, siempre en un espacio seguro y desde un trato muy humano y respetuoso.

Si hay compromiso y apertura los resultados suelen verse pronto y son duraderos, sobre todo en cuanto al autoconocimiento, la confianza y las habilidades de gestión emocional que se van desarrollando y que permiten afrontar mejor los obstáculos y las decisiones vitales.