Alta Sensibilidad

ALTA SENSIBILIDAD

Qué es la Alta Sensibilidad

La Alta Sensibilidad es una característica presente en personas normales que poseen un sistema neuro-sensorial más fino y desarrollado que la mayoría de la gente. Debido a ello, las Personas Altamente Sensibles (PAS) captan más información sensorial simultánea del entorno y de sí mismos, y procesan más profundamente que alguien con una sensibilidad media.

Ser PAS es un rasgo diferenciador, pero no es una patología, ni un trastorno, ni una enfermedad. No es algo “que se tiene”, es algo “que se ES” y que se despliega de forma natural en la vida cotidiana desde el nacimiento.

En muchas ocasiones, esta forma tan sensible de recibir y procesar la información deriva en saturaciones sensoriales, bloqueos, dificultades de rendimiento, estrés, dificultades sociales y hasta enfermedades. Sin embargo, cuando es reconocida y encauzada, la alta sensibilidad es vivida como una ventaja personal en tanto brinda unas capacidades muy interesantes de observar, sentir, empatizar, reflexionar y funcionar en la vida cotidiana.

Datos e historia

La Alta Sensibilidad es un rasgo hereditario y está presente en un 15-20% de la población (aproximadamente 2 de cada 10 personas) y aunque es un porcentaje considerable, claramente es una minoría ante la sociedad en general, que no es altamente sensible. De hecho, en muchos contextos sociales habituales ‘ser sensible’ no es la norma, y hasta puede ser causa de rechazo o agresión.

Elaine Aron (psicóloga norteamericana) descubrió esta característica en el año 1995 y desde entonces investigó y escribió ampliamente sobre ello, proporcionando claridad y metodología al abordaje del tema de la alta sensibilidad. Sin embargo, en la actualidad aún no es una característica demasiado conocida, ni siquiera entre los profesionales de la salud, lo que dificulta que sea interpretada correctamente e integrada con naturalidad.

La Alta Sensibilidad en el día a día

Las vivencias de las personas con alta sensibilidad son diferentes a la mayoría de las personas: todo es más intenso, emotivo y sobrestimulante, lo que a veces puede generar dificultades que no encuentran solución ni respuesta en los círculos habituales (entorno social, entorno laboral, médicos, psicólogos, psiquiatras, etc).

Según Elaine Aron la alta sensibilidad es un don. Una característica preciosa y muy necesaria en el actual mundo en que vivimos, al que hay mucho que aportar desde una mirada y funcionamiento mucho más sensible y humano.

Pese a ello, en algunos momentos de la vida, las PAS pueden sentirse muy diferentes y/o desdichadas. Por eso es  tan importante conocerse, aceptarse y encontrar un ritmo y estilo de vida propios, aprendiendo a gestionar la alta sensibilidad, convirtiéndola en una aliada.

Aprender a gestionar el rasgo PAS

Las personas altamente sensibles comparten características comunes pero por supuesto, tienen sus propias particularidades, historias, problemas y circunstancias de vida. Cada un@ puede convertir su vida en algo rico y estimulante si sabe cómo hacerlo en sintonía con sus necesidades y personalidad.

El proceso de reconocerse PAS e integrar el rasgo, con sus luces y sus sombras, es un proceso muy enriquecedor que permite un cambio completo en la forma de entender las vivencias del pasado, las experiencias del presente y la mirada hacia el  futuro.

Aprender a gestionar la alta sensibilidad permite potenciar sus beneficios y minimizar las dificultades, lo que claramente mejora la calidad de vida y las relaciones. Para ello es importante informarse, conocerse y trabajarse interiormente. Hay bastante bibliografía sobre el tema, y un/a profesional con conocimientos específicos puede ser una opción realmente útil para orientar y guiar, tanto en la gestión del rasgo como en la resolución de otras problemáticas asociadas a la sensibilidad o vividas a través de ella.

Mas información:
Características de las Personas Altamente Sensibles (PAS)

¿Eres PAS?

Psicología para Personas Altamente Sensibles (PAS)

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